Hoy viernes, antes del anochecer, además del Shabat, el mundo judío conmemorará, a la sombra de la Masacre del 7 de Octubre, Iom Kipur (Día del Perdón), la jornada más sagrada y solemne del calendario hebreo, de ayuno -el único decretado en la propia Torá- y contrición, durante la cual D’s termina de juzgar a la humanidad y sella su dictamen para el resto del año, preferentemente en el Libro de la Vida.

El dia del Perdòn se conmemora ocho días después de Rosh Hashaná (Año Nuevo), con el cual integra los Iamim Noraím, “días terribles” por la seriedad y rigor del Juicio Divino, y los diez días que los nuclean son  Teshuvá (Diez días de Retorno al camino de la Torá). Kipur es el único ayuno permitido en Shabat y es el día de la expiación, razón por la cual debe haber una aflicción personal, de modo que el individuo pueda ser purificado de sus pecados.

Sus principales preceptos -prolongados servicios religiosos y las abstinencias- son observados incluso por muchos no religiosos y tienen un altísimo acatamiento en Israel, quizá mayor que en la Diáspora, con epicentro en el Kótel Hamaarabí o Muro Occidental, mal llamado «de los Lamentos». Además, los lugares de entretenimiento están cerrados, no hay transmisiones de radio y televisión, se suspende el transporte público e incluso las calles están completamente vacías. Esto se refuerza con el recuerdo de la guerra de 1973, un sorpresivo ataque contra Israel lanzado precisamente en Iom Kipur por Egipto y Siria y que fue repelido a un muy alto costo.