El cuerpo legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires conmemoró ayer el cuarto aniversario de la invasión de Rusia a Ucrania. El acto se llevó a cabo en el Salón Dorado y estuvo encabezado por el Secretario Administrativo del Palacio Legislativo, Lic. Christian Gribaudo, el Embajador de Ucrania, Yurii Klymenko, y el Embajador de la Unión Europea, Erik Høeg. También participaron el Subsecretario de Relaciones Internacionales y Cooperación Institucional, Pablo Garzonio, funcionarios nacionales y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, senadores y diputados de la Nación, legisladores, autoridades de la Legislatura e integrantes de la comunidad ucraniana.

En el inicio de las alocuciones, Wolff recordó el primer acto que se realizó en la Ciudad, en apoyo a Ucrania y que se llevó a cabo en el Rosedal de Palermo. Y estableció: “Hemos sostenido este reclamo del pueblo ucraniano y fijado posición de manera clara. no hay mejor lugar que estos ámbitos institucionales donde se sostienen principios de la civilización occidental, como la democracia, la soberanía y el respeto por el territorio”.

Luego, Klymenko recordó que el aniversario es “una fecha profundamente dolorosa” para el pueblo ucraniano, como también que la agresión rusa provocó “una devastación masiva, destrucción a gran escala, miles de vidas perdidas, deportaciones forzadas y una campaña sistemática de terror contra la población civil”.
Además, el embajador ucraniano informó que, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), “más del 95% de los prisioneros de guerra ucranianos han sido torturados. Y se han documentado más de veinte mil casos de secuestro de niños ucranianos por parte de Rusia”.

Sin embargo, el funcionario europeo enfatizó: “Nada de esto ha quebrado nuestro espíritu; por el contrario, ha fortalecido nuestra determinación de defender nuestra patria. En estos cuatro años hemos aprendido a sobrevivir bajo condiciones extremas. Aunque existe cansancio, somos resilientes”. Por último, Høeg resaltó que Ucrania se convirtió en un actor que influye en el orden mundial y que desempeña “un papel importante en la configuración de una nueva arquitectura de seguridad europea y en el impulso de reformas en instituciones internacionales”.

Y concluyó: “Agradecemos sinceramente a todos nuestros socios internacionales por su solidaridad, ayuda humanitaria, económica, financiera y militar, así como por las sanciones contra el agresor ruso, esenciales para detener el genocidio de nuestro pueblo. También expresamos gratitud al gobierno de Argentina y a su pueblo. . Ucrania prevalecerá porque su causa es justa, porque estamos unidos y contamos con el respaldo de quienes valoran la libertad y la dignidad humana”.