El reclamo salarial que enfrenta a gendarmes y prefectos con el Gobierno, lejos de una solución, cobró nuevos bríos en las últimas horas con la decisión oficial de pasar a disponibilidad a al menos ocho efectivos de Gendarmería que ofician como voceros de la protesta. Así, crece el malestar entre las fuerzas y estarían preparando una protesta más grande para hoy.
“En democracia no te tienen que tratar de cerrar la boca por medio de códigos”, aseguró enojado Raúl Maza, vocero de los gendarmes que piden mejoras salariales en la escalinata del edificio Centinela. Maza, quien el sábado fue pasado a disponibilidad (un paso previo a la baja definitiva), señaló que en lugar de entablar un diálogo para solucionar la protesta, el Gobierno “nos termina reprimiendo, esto es represión”. Asimismo, reiteró que con las sanciones aplicadas se “violó el acuerdo” verbal que tenían con el secretario de seguridad, Sergio Berni, que el miércoles se comprometió a hacer una propuesta para después del fin de semana largo. Específicamente, Berni aseguró que mañana va a tener una respuesta para cada uno de los puntos del petitorio presentado.El subsecretario general de la Presidencia, Gustavo López, justificó las sanciones y sostuvo que “tienen que ver con lo que todo el arco político” les pedía: que dejaran de protestar en la calle y continuaran por otros medios el reclamo, ya que el Gobierno había dado marcha atrás con la quita a los salarios establecida en el decreto 1307/12.