Una semana después de haberse consagrado como nuevo jefe de la CGT “oficialista”, Antonio Caló fue recibido ayer por la presidenta Cristina Kirchner y allí se formalizó la entrega de un petitorio por parte de los sindicalistas con diferentes reclamos.La mandataria, que estuvo acompañada por los ministros Julio de Vido, Hernán Lorenzino, Carlos Tomada; y por el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina, le pidió ayer a toda la cúpula de la central obrera “defender el modelo”. Si bien se efectuaron presentaciones formales por parte del secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en el encuentro -que duró alrededor de una hora y media- no se trataron la baja en el impuesto a las Ganancias, el trabajo en negro ni la situación de las obras sociales.
“La CGT se tiene que convertir en un actor fundamental dentro de la construcción democrática y del crecimiento económico con inclusión social”, aseguró ayer Tomada y destacó el “diálogo permanente entre la central obrera y el gobierno nacional”. Esta afirmación, pareció ser un mensaje claro para Hugo Moyano, quien hace un largo tiempo no es recibido en la Casa Rosada ni reconocido como jefe de la CGT.Además del metalúrgico, en la reunión estuvieron el titular de Luz y Fuerza, Oscar Lescano, quien está a cargo de la Secretaría de Seguridad Social; el adjunto Andrés Rodríguez, los secretarios Gremial, Omar Viviani; de Interior, Ricardo Pignanelli; de Relaciones Institucionales, Armando Cavalieri; de Prensa y Comunicación, Héctor Daer;entre otros.“Vinimos para institucionalizar la relación entre el Gobierno y esta CGT que fue elegida el 3 de octubre con la representación del 70 por ciento de los congresales”, resaltó Daer una vez finalizada la reunión.No fue mucho más lo que trascendió de lo conversado entre Cristina y los sindicalistas liderados por Caló, aunque se especula que hoy podría haber anuncios importantes por parte de la Presidenta.