Y un día la oposición se unió. Diputados del PRO, del PJ disidente, de Unión por Todos, del Frente Amplio Progresista y hasta de Proyecto Sur, encabezaron ayer en el Congreso un acto de desagravio a los miembros opositores del Consejo de la Magistratura denunciados por el Gobierno nacional. Se trata de los consejeros radicales Oscar Aguad y Mario Cimadevilla, los abogados Alejandro Fargosi y Daniel Ostropolsky y el juez Ricardo Recondo.Cada uno a su turno, los dirigentes opositores dejaron en claro el respaldo. Inclusive, realizaron fuertes denuncias. “Amenazaron a jueces con denunciar a parientes y se pretendió crear una falsa causa contra un consejero”, aseguró ayer el jefe del bloque de diputados del PRO, Federico Pinedo, quien también confirmó que desde la oposición denunciaron penalmente a los consejeros oficialistas que “intentaron abusar de su poder”. En la misma línea, el puntano Adolfo Rodríguez Saá afirmó: “Venimos a repudiar todas las presiones que afectan a la vida republicana”.
Acusados de obstruir el mecanismo de nombramiento de los jueces para ocupar los cinco juzgados civiles y comerciales federales vacantes, entre ellos el número 1 donde se tramita la causa del Grupo Clarín por la ley de medios, los miembros no oficialistas del Consejo de la Magistratura fueron denunciados el 16 de octubre por el ministro de Justicia Julio Alak. En ese acto, el kirchnerismo profundizó la presión contra los jueces, que hoy quieren cristalizar con el proyecto de ley que busca reglamentar el “per saltum”. Esta figura -que significa por salto- permite que la Corte Suprema de Justicia pueda avocarse a una causa sin esperar el fallo de las instancias inferiores.Así, y al no tener mayoría especial en el Consejo, el kirchnerismo no consiguió imponerse y aprobar el concurso ya que tiene 8 de 13 consejeros y necesita 9 para aprobar la terna. Por esa falta de número propio, los K intentaron sacar de juego a uno de los consejeros para obtener la mayoría especial: 8 de 12. La oposición lo advirtió y lo impidió.