Mientras desde el Gobierno y sus adherentes -como Carta Abierta- siguen atacando la convocatoria de mañana (8N), la batalla se recalienta en las redes sociales. Y Twitter volvió a ser el amplificador de esa batalla.A los cuestionamientos del senador ultraK Aníbal Fernández sobre la convocatoria, se le sumó ayer el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido: “Las ideas se defienden desde la política con dirigentes que se pongan al frente, para conducir” dijo, atacando a la oposición.Y el filósofo Ricardo Forster, uno de los voceros de Carta Abierta, también objetó la convocatoria: “Hay una importante cantidad de argentinos que van a ir el 8 de noviembre y que no tienen interés de que los escuchen en un sentido democrático. Eso me hace retrotraer al clima apocalíptico y de disolución que era diciembre de 2001, donde parte de las cacerolas querían que se fueran todos”.
Pero las voces opositoras se reflejaron vía Twitter: — “Le propongo a la Presidenta que haga un par de cadenas nacionales más para aumentar la convocatoria” (ironía de la diputada del PRO, Laura Alonso).“8N por un país donde la democracia se desarrolle plenamente y todos puedan expresarse sin temor”, escribió la ex diputada radical Silvana Giúdici.También el ex candidato a gobernador de Santa Fe por el PRO, Miguel del Sel, expresó su adhesión a la convocatoria vía Twitter. Y lo mismo hizo el diputado del PJ disidente, Francisco de Narváez, quien consideró al 8N como “un reclamo legítimo”, aunque dijo que no participará porque “como político, no corresponde que interfiera”.Claro que el kirchnerismo no se quedó atrás, lanzando desde el último fin de semana una feroz ofensiva en las redes sociales. El “Chino” Navarro tuiteó: “La marcha del #8N carece de espontaneidad, es liderada por los partidos de la oposición”. El bloguero Carrasco escribió: “Even un albañil y sospechan que van a robarle. Se callan si hay empleadas domésticas. Y todo periodista les parece un comunista”. También, los tuits desde el kirchnerismo le apuntan a Jorge Lanata.