El polémico proyecto del per saltum, que habilitará a saltear instancias judiciales y llevar un caso directamente a la Corte Suprema, fue aprobado en Diputados con una amplia mayoría y se transformó en un nuevo paso de la embestida oficialista contra los medios independientes. La sanción es parte de la estrategia K para lograr la aplicación de dos artículos de la ley de medios objetados por el Grupo Clarín, que pidió que se los declare “inconstitucionales”.
El debate duró más de siete horas y terminó con la aprobación gracias a los 135 votos a favor del Frente para la Victoria y sus aliados, frente a los 95 en contra de la oposición. Gran parte del debate estuvo centrado en el intento del oficialismo por demostrar, sin mucho éxito, que el apuro por dar luz verde al per saltum no tiene nada que ver con su enfrentamiento con Clarín y la necesidad de aplicar el artículo 161 de la Ley de Medios.“No me importa que esta ley tenga nombre y apellido”, dijo la cristinista Diana Conti. Agustín Rossi atacó directamente al Grupo. “La causa está en el Juzgado hace 3 años. Están tratando de no cumplir la ley”, sostuvo, y argumentó que el per saltum sirve para “darle a la Corte el poder para evitar presiones de los poderes económicos”. “Buscan presionar a la Corte Suprema”, respondió el diputado radical Manuel Garrido.