Los abogados del Grupo Clarín, a través de un comunicado, precisaron ayer los alcances de la denuncia que presentaron la semana pasada en la Justicia. Señalaron que fue “en salvaguarda de la seguridad e integridad de periodistas, directivos y familiares, tanto del Grupo como de otros medios, que resultan fustigados por la acción y las manifestaciones del Gobierno y sus funcionarios”. Con relación a “periodistas”, indican: “No es el objetivo imputar a periodistas, sino a los responsables políticos de la incitación a la violencia”. Pide que los periodistas “sean citados como testigos a los fines de que, de poseer información, aporten sobre los hechos denunciados. No nos referimos a opiniones, sino a información concreta sobre la investigación”.
Especifican que la denuncia afecta al ministro de Justicia, Julio Alak, al secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini, al titular de la AFSCA, Martín Sabatella, al diputado nacional Edgardo De Petri y al legislador porteño Juan Cabandié. Y recuerdan las agresiones y acusaciones sufridas por parte de éstos.La referencia en la denuncia a los periodistas ligados al kirchnerismo -Roberto Caballero, Sandra Russo, Nora Veiras, Orlando Barone, Javier Vicente y Edgardo Mocca- había provocado polémica el fin de semana.El comunicado de los abogados del Grupo Clarín -José María Sáenz Valiente, Hugo Wortman Jofré y Alejandro Pérez Chada- indica que “el hecho de que se nos vincule a algo tan censurable como un golpe institucional, genera el consecuente temor de sufrir consecuencias personales como la puesta en riesgo de nuestra integridad física”. Wortman Jofre señaló ayer que directivos del Grupo “ya corren riesgos, porque en sus casas aparecieron pintadas amenazantes”.