Luego de casi tres meses de odisea en Ghana, la Fragata Libertad regresó a puerto argentino: el buque arribó ayer por la tarde a la Base Naval de Mar del Plata, en medio de una gran fiesta organizada por el oficialismo y que incluyó desde una performance de aviones acrobáticos hasta un espectacular cierre de fuegos artificiales. Sin embargo, el foco central estuvo puesto en el discurso de Cristina Kirchner, quien -al pie del buque- llamó “verdaderos depredadores sociales” a los fondos buitre y repasó con elogios su gestión.“Muchos se están dando cuenta de que es necesario tomar una posición firme y seria frente a estos depredadores sociales globales, en defensa del bienestar de los pueblos y la subsistencia de los Estados”, aseveró la Presidenta, en medio de los cánticos de los militantes K mientras los tripulantes, en la cubierta de la Fragata, la escuchaban en formación.
Cristina, rodeada por todo su Gabinete, también hizo un balance político de su gestión. “Somos un gobierno acostumbrado a presiones externas, internas, subterráneas y planetarias”, exclamó, y tras citar al almirante Guillermo Brown, a San Martín y a Belgrano, afirmó que va a “resistir cualquier extorsión” contra su Gobierno. “Como decía San Martín: cuando no tengamos nada, pelearemos en pelotas”, lanzó. Y aseguró que “esos son los ejemplos que hay que seguir: de templanza y responsabilidad y de coraje”.El kirchnerismo aprovechó el regreso de la Fragata para montar una gran fiesta y levantar la imagen de Cristina. Sobre todo, teniendo en cuenta que este es un año electoral. Hasta Mar del Plata llegaron más de quinientos ómnibus que, desde temprano hicieron su desfile por distintos puntos de la ciudad. Por la magnitud de la movilización, la organización decidió quitar parte del alambrado perimetral de la Base Naval.