En tan sólo seis meses y por el tope salarial, los padres de 392.739 chicos dejaron de cobrar el salario familiar. Como consecuencia, la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSeS) se quedó con los $696 millones que le hubieran correspondido a esos trabajadores. Estas cifras surgen de un informe oficial de la Secretaría de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo -realizado en junio pasado- que indica que ese mes percibieron las asignación por hijo 1.365.230 padres por 2.680.257 chicos. En cambio, en diciembre de 2011 habían cobrado ese beneficio 1.573.084 padres por 3.072.996 hijos.
Asimismo, y también por el tope, bajaron de 131.112 a 80.001 las asignaciones por nacimiento y de 39.028 a 27.403 por matrimonio. En este caso, la ANSeS se “ahorró” de pagar una suma importante en detrimento de los trabajadores porque, además, esos beneficios continúan congelados a los valores de 2008.