El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó ayer que la inflación del 2012 fue apenas del 10,8%. Así, según las cifras del organismo, el alza del costo de vida del año pasado fue menos de la mitad del que divulgaron el lunes legisladores de la oposición en colaboración con economistas privados, que la situaron en 25,6%. No sólo es más que llamativo el número informado por el INDEC, sino que también la cifra muestra que la inflación del 2012 fue menor que la del 2010, cuando la habían calculado en 10,9%. Hace mucho tiempo que el organismo no goza de credibilidad, inclusive en los últimos años también es cuestionado por los gremialistas alineados con el Gobierno nacional. Otro de los problemas que representa la medición incorrecta de las estadísticas, es que se distorsionan todos los números de la economía. Así, las cifras de crecimiento del PBI que difunde el Gobierno tampoco guardan relación con la realidad. La inflación del 25,6% revelada por las consultoras privadas es aceptada en todas las negociaciones salariales. El lunes, la CGT oficialista se reunió con el ministro de Trabajo Carlos Tomada y le planteó que “en el changuito” los precios subieron 25% en “30 o 40 productos”.