Al cumplirse un nuevo aniversario de la tragedia de Once, familiares de las víctimas calificaron de “vergüenza” el “silencio” del Gobierno nacional sobre el siniestro que dejó 51 muertos. Durante un acto en la terminal porteña de la línea Sarmiento, los manifestantes aseguraron que la falta de mención en discursos oficiales responde a que el Gobierno se resiste a "asumir su responsabilidad" por la presunta complicidad con "sus ex funcionarios" procesados por el hecho. Además, lo acusaron de realizar "anuncios" sobre "supuestas" reformas en el sistema ferroviario metropolitano que son sólo "mejoras estéticas".
"¿Por qué el Ejecutivo sigue en silencio sin asumir su responsabilidad en la tragedia? La cara visible de la corrupción es la muerte y su cómplice es el silencio. Que asista a las familias víctimas de la corrupción de sus ex funcionarios", sostuvieron los parientes de las personas que viajaban en el tren que protagonizó la tragedia el 22 de febrero de 2012. El silencio da vergüenza", sostuvo entre sollozos María Luján Rey, madre de Lucas Menghini Rey, el joven de 20 años que fue encontrado muerto en el tren siniestrado casi 60 horas después de la colisión. Al considerar superficiales las reformas en el sistema ferroviario metropolitano anunciadas por la administración kirchnerista, manifestaron que "los vagones que circulan hoy son, en su mayoría, idénticos al tren chapa 16" que protagonizó la tragedia. "Recibieron mejoras estéticas realizadas en el EMFER, una empresa de los (hermanos Mario y Claudio) Cirigliano, lo cual nos hace pensar sobre por qué el Gobierno sigue manteniendo relaciones comerciales con los empresarios responsables de la masacre", expresaron al referirse a los también dueños de Trenes de Buenos Aires (TBA), que operaba la línea Sarmiento.