Mientras los familiares homenajeaban a los 51 muertos, promotores del Ministerio del Interior repartieron panfletos con propaganda. “Ahora sabés en cuántos minutos llega el tren a la estación. Estamos cambiando el Sarmiento. Confiá en nosotros”, era la leyenda de los papeles. Hubo repudio y malestar de los presentes.