Miles de ciudadanos, a lo largo y ancho de la Ciudad de Buenos Aires, salieron anoche a las calles para sumarse al cacerolazo del “18-A”, en contra de las políticas del Gobierno nacional.  A partir de las 20, una marea humana comenzó a circular por la avenida 9 de Julio. También hubo protestas en Plaza de Mayo, Obelisco y distintos barrios porteños, como Caballito, Recolta y Once. Entre los reclamos más escuchados se apuntó a la reforma de la Justicia impulsada por el gobierno y que está siendo tratada por el Congreso, así como también hubo repudio a la inseguridad y la corrupción.
Los manifestantes portaron carteles en los que por ejemplo pudo leerse "No le tengas miedo a la libertad, que nadie te la robe", "Basta 18A", "Libertad, libertad, libertad" y "Basta de violar a la Constitución". Otros cantaron el himno argentino, corearon "Argentina, Argentina" y levantaron pancartas con leyendas como "No domesticar la justicia", "Cárcel para los lavadores de dinero", "Sin justicia no hay futuro", o simplemente optaron por ondear banderas argentinas de diferentes tamaños. Distintas columnas de ciudadanos marcharon hacia la céntrica Plaza de Mayo de Buenos Aires, con algunos dirigentes opositores y sindicales mezclados entre sus filas.
Otros manifestantes optaron por quedarse protestando en sus barrios haciendo estruendo con todo tipo de utensilios, bocinazos e instrumentos. La convocatoria al 18A fue lanzada desde las redes sociales y sin identificación partidaria, tal como ocurrió en protestas similares el 8 de noviembre y el 13 de septiembre del año pasado. También se registraron manifestaciones en diversos puntos de los suburbios y frente a la residencia presidencial de la localidad de Olivos, en el norte del Gran Buenos Aires. Cacerolas, banderas y pancartas salieron asimismo a las calles en otras ciudades argentinas como Córdoba, Rosario, Santa Fe, Mar del Plata y La Plata, ciudad golpeada recientemente por graves inundaciones. La presidenta Fernández de Kirchner no se encuentra en el país, ya que partió a Lima para la reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), convocada para analizar la crisis en Venezuela, y posteriormente participará de la asunción del mandatario venezolano Nicolás Maduro.