El debate en la Cámara baja por la ley de reforma del Consejo de la Magistratura estuvo caracterizado esta madrugada por cruces de acusaciones, insultos y amagos de pelea, donde el jefe del bloque kirchnerista, Agustín Rossi, lució desencajado cuando el artículo segundo no tuvo los votos necesarios para aprobarlo y sus compañeros de bancada tuvieron que frenarlo. El debate se recalentó cuando luego de aprobar en general la iniciativa, el oficialismo propuso hacer una sola votación en particular y por capítulo. La fuerte discusión con acusaciones de "fraude" por parte de la oposición ocurrió pasadas las 5 de la mañana y tras 17 horas de debate, mientras Rossi propuso una votación única.
"Callate, vos viste cómo salió la votación", le gritó el legislador santafesino al radical Miguel Bazze, mientras que desde lo más alto de las bancas la peronista Graciela Camaño, seguida de Patricia Bullrich (Unión por Todos), bajaba rauda las escaleras y manoteaba el micrófono del titular de la Cámara, Julián Domínguez. De seguido, Rossi, quien en un momento tuvo que ser frenado por sus compañeros porque parecía dispuesto a cruzar el recinto con muestra de enojo, acusó a la oposición de "generar un clima horrible" e "inocular el odio en el pueblo argentino".
"Lo que más tristeza me genera es que generaron un clima horrible, que inocularon el odio al pueblo argentino. Son profetas del odio, adláteres del desánimo. Tienen que dedicarse a construir una propuesta política en base al amor y la paz", dijo Rossi en su discurso en el recinto. Además, imputó a los opositores de ser cómplices de una maniobra que adjudicó a un grupo de ONG contra doce diputados que, supuestamente, definirían la votación en el recinto.