Heridos, personas atrapadas, manchas de sangre, bomberos, ambulancias, fierros retorcidos, gritos, dolor y muertos. Otra vez. En apenas 16 meses, 54 pasajeros del tren Sarmiento perdieron la vida: 51 el 22 de febrero del año pasado cuando una formación no pudo frenar al llegar a Once. Ayer, otras tres fallecieron cuando a las 7.07 de la mañana un tren que iba de Morón con destino a Moreno embistió por detrás a otro que estaba parado en las vías en Castelar, a 25 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Entre las dos tragedias, sumaron casi mil heridos: los de ayer fueron 315, de los cuales cinco permanecen en terapia intensiva, en grave estado. Los fallecidos son Ezequiel Agustín Vargas, de 19 años; María Laura del Zompo, de 38, y Cristian Darío Núñez, de 32. Varios pasajeros relataron que en el momento de la colisión se apagaron las luces y sintieron un estruendo parecido a una explosión, a la que siguieron numerosos gritos y pedidos de auxilio. “Como todavía era de noche fue muy difícil todo y los que teníamos celulares alumbrábamos y había personas atrapadas entre los fierros”, relató Germán Garay, quien viajaba en el último vagón. Los equipos de rescate sacaron a los heridos, que recibieron asistencia médica en una carpa al lado de la vía o en los hospitales de la zona.
El siniestro revivió el recuerdo de la tragedia de Once. “Estoy traumatizada. Hoy volvemos a revivir todo el dolor y la incertidumbre de no saber dónde están nuestros familiares”, lamentó Patricia Mazziaco, de nacionalidad boliviana, quien perdió una prima en la estación de Once y ayer buscaba a su tío. Médicos del Hospital Posadas lograron salvar de amputación el pie de un niño de dos años, quien presentaba una quebradura y una herida cortante. El niño, que llegó con su hermano de cinco años y su madre, ambos con heridas leves, se encuentra internado en terapia intensiva pediátrica.
Sobre las causas de esta tragedia, hubo cruces políticos, acusaciones de los gremios y denuncias.Y el gobiero atraves del ministro de Transporte, Florencio Randazzo, anunció que el servicio de la línea Sarmiento no funcionará por 24 horas para facilitar los peritajes y desmintió las versiones de sindicalistas que denunciaron que el tren no estaba en condiciones: “tenía frenos nuevos” listo ya esta tiene freno nuevo esta todo solucionado pero eso frenos nuevos estaban en condiciones e Incluso ofreció a la prensa las facturas y contó que los trenes fueron reparados en el Emfer, una empresa de los Cirigliano, procesados en la tragedia de Once. Una de las pruebas clave para la investigación será la caja negra, puesta a disposición de los peritos para conocer la velocidad a la que iba (62 kilómetros por hora y en ascenso), entre otros indicadores.Todo un horror este gobierno justifica lo injustificable, la culpa la tiene el otro. La fiscalía y el juzgado que investigan el accidente ordenaron la detención de los dos motorman y sus dos ayudantes, a quienes se investiga por “estrago doloso”, y el secuestro de todo el material fílmico de la zona. Según la empresa concesionaria, el conductor se saltó una señal de precaución y dos de peligro.