Las agencias de turismo, los bancos y las empresas aéreas esperan que, para después de las elecciones de octubre, el Gobierno suba a 40% el recargo para las operaciones con tarjeta de crédito realizadas para la compras de pasajes, paquetes turísticos y consumos fuera del país. La medida apunta a frenar la salida de divisas por la vía del turismo, que durante el primer trimestre de este año llegó a 2.800 millones de dólares, a pesar de la tasa del 20% y el recorte a las extracciones en cajeros.
Distintas fuentes consultadas por el diario Clarín aseguraron que conocen las versiones y que la nueva normativa ya estaría redactada por la AFIP, encargada hasta el momento de instrumentalizar el cepo cambiario y de cerrar la salida de dólares turísticos, pero que aún resta la aprobación de la presidenta Cristina Kirchner. El Banco Central y el organismo recaudador conducido por Ricardo Echegaray ya habían pedido durante la semana a bancos y operadores turísticos información sobre las operaciones que terminan con salida de billetes verdes.