El primer candidato a diputado por el Frente para la Victoria porteño e hijo de desaparecidos, Juan Cabandié, afirmó ayer que le genera “una alegría tremenda” que se realicen asados en el predio de la ex ESMA, donde funcionó uno de los más emblemáticos centros clandestinos de detención durante la última dictadura militar. “Tiene que ser un ámbito de resignificación, por eso celebramos”, sostuvo el jefe del bloque kirchnerista en la Legislatura, que luego trató de culpar a los medios por su desafortunada frase. “¿Se puede ser tan mentiroso como La Nación y Clarín? Titulan que yo dije algo que no dije”, se quejó en Twitter. Sin embargo, luego se difundió el audio de la entrevista en Radio Ciudad que lo desmiente.
La polémica de Cabandié rápidamente trajo repercusiones. Ayer presentó su renuncia el director del Instituto Espacio para la Memoria, Eduardo Tavani, por “diferencias” con el Consejo Directivo del organismo, encargado de cuidar los predios porteños en los que funcionaban centros clandestinos de detención de la dictadura. En el texto que acompañó su dimisión no hizo ninguna mención a los asados en la ex ESMA ni al brindis que se hizo a principio de año.