El nuevo accidente de Once que dejó casi cien heridos volvió a desatar la polémica en torno al estado de los trenes. Mientras desde el Gobierno nacional sólo apuntaron contra el maquinista y hablaron de un sabotaje, el gremio La Fraternidad defendió al motorman, criticó la falta de obras en la red ferroviaria y analiza medidas de fuerza. El secretario de Seguridad, Sergio Berni, se sumó a la teoría de sabotaje, enunciada por el kirchnerista Luis D’Elía. “Siempre cuando hay elecciones pasan cosas que dejan dudas, como operaciones políticas”, afirmó. Berni sostuvo que “sólo se conocen las versiones de los testigos”, quienes, según su relato, señalaron que el maquinista venía con problemas en su circulación. “No son versiones oficiales, es lo que escuchábamos mientras hacíamos el operativo de evacuación”, explicó.
Incluso Berni abonó la idea que señalaba la desaparición de la memoria de la cámara de seguridad de la cabina, sustraída por el conductor del chapa 5, según el ministro Florencio Randazzo. “Esperemos poder reconstruir las imágenes de lo que pasó en el tren y darle las herramientas al juez para la investigación”, aclaró. Horas después de que la formación chocara contra el andén y se metiera ocho metros en el hall de Once, el gremio de los maquinistas, La Fraternidad, había indicado que es “inverosímil” que el motorman Julio Benítez robara la cinta. “Quizá había algo que comprometía a Randazzo y por eso las imágenes no aparecen”, sostienen desde el entorno de Omar Maturano, que teme que el Gobierno quiera inculparlo por el caso. “Estaba con la nariz rota, atrapado. ¿En qué tiempo y con qué fuerza va a robar el rígido? No es el estéreo de un auto”, agregaron.
Ayer, Berni volvió a cargar contra los maquinistas de La Fraternidad. “Este gremio le está dando muchos disgustos al ministro cada vez que quiere controlar a los motorman”, enfatizó. Por su parte, voceros de La Fraternidad -según Clarín- no descartaron que, dentro de algunas semanas, se disponga un paro de los sindicatos del transporte si se mantiene la actitud “antisindical” del Gobierno. En la misma línea están los choferes de colectivos (UTA), señaleros y aeronavegantes, entre otros. El mismo sábado, cuando aún no se había difundido la lista oficial de heridos, D’Elía lanzó la hipótesis de un “sabotaje”. “Fue la negligencia de un motorman que se duerme o habla por teléfono o sabotaje electoral de los expertos en accidentes ferroviarios”, escribió en Twitter. Cerca de Maturano creen que la acusación contra el motorman busca inculparlo y convertirlo “en el nuevo Pedraza”, en referencia al ex titular de la Unión Ferroviaria condenado por el crimen de Mariano Ferreyra.