El Papa se reunió ayer por segunda vez con los ocho cardenales que lo asesoran en la reforma de la Curia Romana, el llamado G8 del Vaticano, quienes deben ayudarlo a revisar la Constitución Apostólica de 1988, tras años de escándalos y críticas contra la maquinaria del gobierno central de la Iglesia católica, aunque no se esperan anuncios inmediatos. Los cardenales, celebran sus reuniones a puerta cerrada con Francisco en su estudio de la Casa Santa Marta, dentro del Vaticano, donde comenzaron a estudiar la posibilidad de fusionar numerosos dicasterios y congregaciones, como se llaman los casi veinte ministerios de la Santa Sede, precisó el portavoz del Vaticano, padre Federico Lombardi.