Por segunda vez desde que los médicos le dieron el alta, Cristina kirchner fue hasta la Casa Rosada para tomarle juramento a los nuevos ministros de su gabinete. Vestida completamente de blanco, y dejando así definitivamente el negro de luto que tomó tras el fallecimiento de Néstor Kirchner, la Presidenta encabezó al breve ceremonia en la que se mostró de buen humor. Así, Cristina le tomó juramento a María Cecilia Rodríguez, la nueva ministra de Seguridad, y luego al sacerdote Juan Carlos Molina, el flamante titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).
De esta manera, Rodríguez reemplazará en la cartera de Seguridad a Arturo Puricelli. La nueva ministra llega a ese cargo luego de haberse desempeñado en los últimos meses como secretaria de Coordinación Militar de Asistencia en Emergencias del Ministerio de Defensa. Por su parte, el padre Molina ocupará el lugar de Rafael Bielsa, quien ya había dejado su puesto en el Sedronar en marzo. El flamante titular del Sedronar, ejercía su rol pastoral en la provincia de Santa Cruz donde gestó una cercana relación con toda la familia Kirchner. “El ministerio de Seguridad se encargará de la lucha contra el narcotráfico y nosotros, desde la Sedronar, de tratar de recuperar a los pibes”, detalló Molina tras haber jurado sobre los Santos Evangelios y haber pedido que no lo llamen “Señor”. Y agregó: “Mi tarea es trabajar, prevenir, capacitar y ver en qué lugares la droga les están haciendo más daño a nuestros chicos”.