Por iniciativa del diputado Helio Rebot (PRO), la Legislatura porteña aprobó en su sesión de hoy la Ley de Exhibición y Publicidad de Precios, que tiene por objeto “unificar la normativa dispersa al respecto”, según expresó el legislador, quien aclaró que la ley sancionada demandó “un trabajo de varios meses, consensuado con todos los legisladores”. Entre los puntos salientes de la nueva ley se obliga a verdulerías, carnicerías, pescaderías, panaderías y casas de comidas para llevar, a “efectuar la exhibición de precios mediante carteleras ubicadas en el interior de los locales en forma destacada y visible, en las que se harán constar los precios por unidad de venta de los cortes y clases de carnes y sus derivados, clases de verduras, especies y cortes de pescados y mariscos, tipos de panes y facturas y las distintas variedades de comidas preparadas, respectivamente”.
Con respecto al rubro farmacia, dicho comercio deberá “exhibir en su vidriera y/o en el mostrador de atención al público un cartel visible que indique si allí se controla o no la presión arterial en forma manual. En caso afirmativo deben precisarse los días, horarios y costo del citado servicio”. Asimismo, los establecimientos del rubro gastronómico tendrán que informar “sobre la existencia o no de Servicio de Mesa, Cubierto o similar. Dicha información deberá realizarse, mediante la colocación de un cartel visible en la entrada del establecimiento y en la carta del menú” y aclara que “en caso de la existencia del mismo, deberá constar su costo”. En cuanto a los anuncios publicitarios de venta de localidades para recitales será “obligatoria la mención de la razón social y domicilio legal del proveedor o responsable del servicio de venta de localidades y del organizador del evento musical, así como también un número de teléfono”, según se deja en claro en el artículo 28 de la nueva ley. El objeto de dicho artículo es evitar los inconvenientes registrados durante el último recital del músico canadiense Justin Bieber realizado en noviembre, que fue suspendido y dejó sin canalizar los reclamos de miles de asistentes al show.