En medio de los masivos rechazos y cuestionamientos, Cristina Kirchner ayer encabezó la ceremonia de ascenso de César Milani. Vestido de blanco, el polémico jefe del Ejército estrechó la mano de la Presidenta y recibió un diploma en la Casa Rosada. Sin embargo, esta imagen y la aprobación del pliego de Milani fueron duramente cuestionadas por organismos de derechos humanos y hasta por la madre del conscripto Alberto Ledo, desaparecido en 1976 en Tucumán.
“Lo del Senado fue un retroceso. Un irrespeto total a la lucha de más de 30 años que llevamos los organismos de derechos humanos. No se puede poner en un cargo de esa importancia a una persona que mínimamente está implicada en delitos cometidos durante la última dictadura”, aseguró ayer la referente de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora Nora Cortiñas, que lanzó: “El ascenso de Milani significa la vuelta a la Obediencia Debida”. En la misma línea, Marcela Brizuela de Ledo, presidenta de las Madres de Plaza de Mayo de La Rioja y madre del conscripto Ledo, expresó: “Milani firmó la supuesta detención de mi hijo y sí tiene que ver con su desaparición. El no era ajeno a lo que sucedía en el monte tucumano”. Y agregó: “No vamos a bajar los brazos, espero que la Justicia actúe como corresponde”.