Evidentemente, Ricardo Echegaray no está atravesando su mejor momento político. En los últimos días, el titular de la AFIP fue el foco de diferentes conflictos, inclusive, fue desautorizado públicamente por el ministro de Economía, Axel Kicillof, en medio de las idas y vueltas en torno al impuesto sobre Bienes Personales.Ayer, Echegaray recibió otra mala noticia. El diputado nacional de la Unión Cívica Radical, Manuel Garrido, presentó una denuncia penal en su contra por “violación sistemática del deber de preservar el secreto fiscal y utilizar esa información para desarrollar ataques políticos, descalificar a la oposición, coaccionar a fin de acallar críticas y defenderse impropiamente frente a la publicidad de sus conductas reñidas con la ética pública, entre otros fines impropios que la ley no ampara”.

La denuncia de Garrido hace referencia a dos hechos puntuales. El primero, refiere a la conferencia de prensa de la semana pasada en la que el titular de la AFIP dio detalles de la situación impositiva de dirigentes opositores. El segundo, a las represalias tomadas contra el cineasta Eliseo Subiela.“La única preocupación que parece tener Echegaray es utilizar información para amedrentar a quienes critican al gobierno. Es más una asociación de chantaje público que una agencia de recaudación de impuestos”, lanzó Garrido. Esta conducta del funcionario puede encuadrarse en el delito de violación al secreto fiscal.