La jueza Elena Liberatori, titular del Juzgado N° 4 en lo Contencioso, Administrativo y Tributario de la Ciudad, hizo lugar a una medida cautelar para que cese la construcción de aulas durlock en los pasillos del Instituto Bernasconi, por tratarse de un edificio que es monumento histórico nacional. En su fallo, la magistrada dispone “suspender inmediatamente la realización de cualquier tipo de obra que no sea de mantenimiento y preservación tanto material como de personas hasta tanto se dicte sentencia definitiva”.
“No se pueden dictar clases y los alumnos no pueden aprender en esas condiciones porque el proceso se desvirtúa en estas aulas pasillo”, afirmó la legisladora Virginia González Gass. La diputada, junto a un grupo de legisladores del interbloque UNEN, había interpuesto una acción de amparo y solicitado una medida de no innovar, invocando los decretos que prohíben la “refacción, restauración, destrucción total o parcial de los bienes históricos-artísticos sin intervención y aprobación de la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos”, algo que según averiguó la legisladora no sucedió. También aseguró que el organismo estudia incorporarse al amparo.
El conflicto explotó esta semana cuando padres y docentes del Bernasconi informaron que para subsanar la falta de vacantes, que en ese establecimiento asciende a 120 niños que deben ingresar al jardín de infantes y a primer grado, el Gobierno porteño inició la construcción de cuatro salas de durlock de 2,80 por 7 metros en los pasillos de la planta baja y del primer piso.La oposición porteña confirmó la convocatoria a una sesión especial en la Legislatura el 26 de febrero para debatir los proyectos que buscan dar una solución al conflicto y quieren citar al ministro de Educación, Esteban Bullrich.