Los docentes de todo el país ya comienzan a mirar de reojo las negociaciones que mañana llevarán a cabo el Gobierno y los cinco sindicatos con representación nacional (cuatro de ellos responden a la CGT de Antonio Caló y el restante a la CTA de Hugo Yasky). Tanto en Capital Federal como en Provincia, las discusiones se presentan más complicadas que años anteriores por la devaluación y la escalada de la inflación, por lo que muchos ponen en duda que el inicio de clases arranque el 5 de marzo. Seccionales disidentes de Ctera y Suteba ya tienen aprobado un plan de lucha. Entre los dos distritos, se afectaría a más de 5 millones y medio de alumnos.

La paritaria docente a nivel nacional interesa a todos porque siempre es la primera y sirve como referencia para los demás sindicatos. Así, se espera la oferta oficial del Gobierno, que estaría cercana al 24 ó 25% anual, a pesar de que los maestros querían un arreglo más corto. Se trata del piso mínimo que, luego, todas las provincias deberían superar. Los gremialistas ya dijeron que esa suma es inaceptable y coinciden en que el peor escenario sería que, por tercer año consecutivo, el Gobierno imponga el incremento por decreto. En ese contexto, el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti, adelantó que las negociaciones se presentan complicadas porque la Ciudad podría ofrecer un 23%. Recibió el no como respuesta. Para la gestión de Scioli, el panorama tampoco es sencillo. El Frente Gremial pide una suba de 35%.