La periodista Agustina Kämpfer, pareja del vicepresidente Amado Boudou, reapareció en la red social Twitter y embistió contra Ariel Lijo, el juez de la causa Ciccone. Lijo, quien el viernes procesó a Boudou, tiene previsto avanzar en las próximas horas en el otro expediente que involucra al vicepresidente, por presunto enriquecimiento ilícito, en el que también aparecen investigados su pareja, sus padres, sus amigos y allegados cercanos.

«Cinco años de relación, ¿cómo no me van a investigar a mí también? Me parece PERFECTO! Por favor avancen, les cebo unos mates si quieren», desafió Kämpfer en la red social del pajarito.La ex modelo respondió a un artículo publicado hoy por el matutino Clarín, que menciona que «hay celulares y llamados que complican a la novia de Boudou» y que el juez Lijo «cree que el vice usaba líneas de Agustina Kampfer por el tema Ciccone».«Lijo sabe BIEN que a mi celular lo uso solo yo. La otra opción es que crea que Amado se la pasa hablando con mi familia, mis amigos y mis compañeros de trabajo», indicó Kämpfer.

Además, admitió como propias llamadas con José María Núñez Carmona, el amigo y socio de Boudou: «Sí! Hablábamos cada tanto, como con otros amigos suyos, de irrelevancias siempre».«No me complica ningún llamado. Y vaya delito perder el celular, y hacer lo q hacen todos: dar de baja la línea», refutó a las supuestas sospechas que habría despertado en el juez su cambio de línea en el contexto temporal de la investigación por la causa Ciccone.También se mostró molesta porque se difundió una foto donde se la veía en una fiesta, mientras su pareja está en Centroamérica y en medio de una situación judicial y política complicada. «Ah, y sí; el sábado fui a la fiesta de 15 de la hija de unos amigos. Mi vida es mía y no consulto con los verdaderos dueños del país para vivirla».

Por último, Kämpfer denunció una ofensiva mediática en su contra para perjudicar a Boudou: «Ya no saben qué hacer para convertirme en la ‘ex despechada’ que necesitan que sea. El nuevo intento es incluirme sin sentido en sus fallos alquilados».