El Gobierno confirmó que una delegación argentina viajará a Nueva York el lunes 7 de julio para reunirse con Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa para presidir las negociaciones con los fondos buitre. El comunicado del Ministerio de Economía llegó ayer por la tarde, luego de que por la mañana los holdouts denunciaron que la Argentina se negaba a negociar una solución a los pagos que ordenó Griesa.

“La disposición a negociar con sus acreedores expresada por Argentina resultó ser una nueva promesa no cumplida”, expresó Jay Newman, directivo del fondo NML. Este es el fondo buitre que lidera el litigio contra la Argentina. Según Newman, NML está dispuesto a sentarse a la mesa para hablar. “Pero Argentina se ha negado a negociar cada uno de los aspectos de la disputa. No hay negociaciones en curso, no hubo negociaciones. Y Argentina se niega a comprometerse a negociaciones futuras. El gobierno ha elegido poner al país al borde del default”, sostuvo.

El Gobierno rechazó las declaraciones de Newman y explicó que después de la audiencia en la que Griesa urgió a las partes a sentarse a negociar, Daniel Pollack propuso “como fechas posibles para mantener una reunión con funcionarios de Argentina el día 3 de julio o bien la semana siguiente, comenzando el 7”.En el comunicado el Gobierno reitera “su vocación para negociar”. Pero mantiene un tono desafiante. En primer lugar, se compromete a enviar una delegación pero no dice si la misión se va a reunir con los fondos buitre. Se limita a decir que hay prevista una reunión con Pollack. Y luego insiste con que las negociaciones deben desarrollarse “en condiciones justas, equitativas y legales que contemplen los intereses del 100% de los acreedores, lo que significa puntualmente que se permita cobrar a los bonistas reestructurados en el vencimiento en curso”.

El Gobierno kirchnerista también recuerda que el juez Griesa habló de la necesidad de llegar a un acuerdo sobre el mantenimiento del “status quo”, es decir un amparo acordado entre las partes para que Argentina no caiga en default.