Aún cuando los Gobiernos nacional y porteño ya acordaron el traslado del monumento a Cristóbal Colón que estaba detrás de la Casa Rosada (ver aparte), tras varias declaraciones cruzadas, hay otra estatua en honor al navegante que, lejos de brillar, se encuentra en estado de deterioro y fue blanco del vandalismo.

Esta escultura no tan mediática se ubica en la Costanera Sur, frente a la ex Ciudad Deportiva de Boca, muy cerca del asentamiento “Rodrigo Bueno”. Técnicamente se llama “Monumento a la España Civilizadora y Eterna”, fue realizada por el artistas plástico Arturo Dresco e inaugurada en 1936, como un homenaje que la Nación le brindó a España por la unión de ambos pueblos.

Aunque el conjunto escultórico está compuesto por más de 30 piezas talladas en bronce, muy pocas están completas. El paso de los años, la falta de mantenimiento y, sobre todo, el vandalismo atentaron contra su valor. Entre las figuras de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, Domingo Martínez de Irala, Jerónimo Luis Cabrera, Sebastián Elcano y el Obispo Centenera, estaba la estatua de Colón, que fue robada años atrás y nunca repuesta. De hecho, muchos camioneros que trabajan en la zona se reúnen alrededor de las tallas para comer y descansar. Hay signos de suciedad y mal olor.

En 1992, el entonces presidente Carlos Menem había prometido mudarlo a la 9 de Julio y Avenida de Mayo. Pero el monumento sigue olvidado, a pocos metros del Observatorio Naval, un Centro de Inclusión Social porteño y la villa “Rodrigo Bueno”, que en los últimos años se extendió y su ingreso ya llega hasta la vereda del murallón de la Costanera.