El cantante, intérprete y maestro del tango Osvaldo Peredo recibió hoy la distinción de Personalidad Destacada de la Cultura por su trayectoria y aporte a la cultura tanguera de la ciudad y de la Argentina. Es uno de los nexos fundamentales entre las nuevas generaciones y los grandes del tango.La figura de Peredo es reconocida y admirada por sus pares y por las nuevas generaciones de artistas, ejerció el oficio de cantor a lo largo de toda su vida y su influencia es una gran contribución a la actual recuperación y esplendor del género, tan propio de la ciudad. Hoy está en plena actividad artística en la reverdecida escena tanguera de la ciudad de Buenos Aires con epicentro en la zona de Almagro.
La diputada Gabriela Cerruti (NE) impulsora de la ley 4919 de reconocimiento al cantante y organizadora del acto sostuvo: “A cada uno le toca un lugar, Osvaldo fue construyendo un puente y hoy él es el puente entre los jóvenes y el tango. Logra ser este vínculo entre generaciones porque es auténtico como lo fue Gardel y como es el tango». Además la legisladora añadió: «es un placer no sólo escucharlo cantar sino su decir» y finalizó resaltando que desde el bar de Roberto, donde canta Peredo, fue creciendo desde la época en la que comenzó a ir, un fenómeno de resistencia de esta música típica ciudadana que se extendió desde el barrio del Abasto hacia otros barrios porteños.
Luego de recibir el diploma de Personalidad Destacada, Peredo agradeció a la diputada por «haber creado en la Legislatura el espacio que le permitió la realización del evento» al que asistieron tantos jóvenes. Estos se pusieron de pie para aplaudir al homenajeado en el Salón Dorado que estaba colmado. Luego continuó agradeciendo el cantante a quien propició este proyecto, el periodista y gestor cultural Walter Alegre y finalmente a sus hijos que estuvieron presentes, uno de ellos habiendo viajado para ello y subrayó: «si todas las familias del mundo funcionaran bien, qué distinto sería el mundo».
Junto al tanguero distinguido, a la diputada Cerruti y al periodista Alegre estuvieron en el panel del acto, el docente y periodista Sebastián Linardi y el cantante Ariel Ardit quien bromeó diciendo que faltaba leer una adhesión a la ocasión, la de Gardel, que hubiera dicho: «Pibe es un gustazo que a vos te declaren Personalidad Destacada de la Cultura».
Peredo fue adquiriendo, en la madurez de su vida, un reconocimiento más que merecido y, sobre todo para él, inesperado. Grabó algunos discos, como “Tangos de siempre” (2006), “Tango” (2009) y “Osvaldo Peredo con la Orquesta Típica Almagro” (2012). También estuvo en la edición 2011 del Festival de Tango de Buenos Aires y es invitado recurrente de presentaciones y grabaciones de varios grupos del llamado “tango nuevo” como “34 Puñaladas”, “Amores Tangos”, o la “Orquesta Típica Almagro”.
Vida y trayectoria artística
Osvaldo Peredo nació en 1930 en el barrio de Boedo. El tango y el fútbol desde el inicio marcaron el derrotero de su vida. Es justamente su cualidad de decidor por la que se destaca, por su gestualidad, en la inflexión, en saber decir, y las historias que cuenta. Fue cantor en la época de oro del tango, de la Orquesta de José Luis Zacanino, “una orquesta de laburantes” como él la suele describir, del barrio de Pompeya.
Su carrera artística local se interrumpe cuando se fue como jugador de fútbol al Sporting Club de Barranquilla, Colombia. Porque también allí siguió con el tango, que lo llevó a radicarse por unos años en Venezuela, país donde alternó la pasión tanguera con una incipiente carrera de modelo publicitario.
En los 60 volvió a la Argentina, en plena época de retirada del tango, donde trabajó como albañil, playero de garajes y encargado de edificios. A fines de la década del 70 tuvo su primera vuelta más estable, presentándose durante dos años en “El Rincón de los Artistas”, el legendario local del barrio de La Paternal donde también se presentaban Roberto Goyeneche y Alberto Morán. Interpretar tangos iba a ser cada vez más difícil en una Buenos Aires que le daba la espalda al género.
Pero esta historia cambia de rumbo en 1993, cuando Peredo conoce al “Boliche de Roberto”, un añoso bar del barrio de Almagro en Bulnes 331. Fue allí donde comenzó la revancha definitiva con su viejo amor, al lograr tener en eternas noches de tango “a la parrilla”. Y ahí se produjo el milagro.
Porque fue en ese bar donde se dieron uno de los encuentros inter generacionales más conmovedores de esta última época. Es que el boliche empezó a poblarse de jóvenes que iban a emocionarse, con las increíbles interpretaciones de Peredo. Como generoso anfitrión, le abrió la cancha a varios jóvenes cantores, algunos hoy reconocidos, como Ariel Ardit o Alejandro Guyot.
Foto : El tanquero Osvaldo Peredo al recibir la distinción de Personalidad Destacada de la Cultura de manos de la diputada Gabriela Cerruti (NE)