Llegan las Fiestas y nadie quiere quedarse sin probar un buen pan dulce. Aroma, peso, esponjosidad, presentación y calidad de ingredientes, los componentes que los consumidores ponen en la balanza a la hora de decidir si eligen un pan dulce tradicional, o uno artesanal. Eso sí, también deberán evaluar el presupuesto ya que las subas alcanzan un 30% si se lo compara con las compras navideñas del año anterior. El aumento de las nueces, las frutas, la manteca y el azúcar, parecen ser los motivos de la suba de precio. Lo cierto es que un pan dulce tradicional ronda los $60, mientras que uno de elaboración artesanal, sube a $150.

Plaza Mayor ( Venezuela 1399, Monserrat) es un clásico que más allá de las subas de los precios no decae: a un mes de las Fiestas, la gente ya hace cola para comprar en el tradicional restaurante español del centro porteño que elabora pan dulce artesanal desde hace más de 28 años. A diferencia de la mayoría de los panes dulces que se venden en la ciudad, este es tipo genovés, con una forma achatada. La abundancia de nueces, higos, almendras, avellanas y castañas es lo que lo hace tan especial. El de un kilo cuesta $190.

La pâtisserie del chef pastelero Mauricio Asta ( Puerto Rico 2357, a una cuadra de Unicenter) es famosa por su panettone -o pan dulce- de almendras y chips de chocolate que se ha convertido en un éxito entre sus habitués, tanto por su textura y sabor. Cuesta $95 el de 500 gramos y viene con pasas de uva. Y el de 700 gramos, con mix de frutos secos, sube a $150. Uno de los más exclusivos es el que hacen las monjas benedictinas de Santa Escolástica (Libertad 1240, planta baja, local 19). Es bien alto y compacto: este año sorprenden con un producto de azúcar negra, nuez y frutas secas. Se trata de un pan dulce muy tierno y húmedo. Esta novedad se agrega al tradicional “producto estrella” de Santa Escolástica, el “pan dulce de la Abadía”. El de kilo se consigue por $175; 1/2, $ 95; el de 1/4, $ 60 y si se elige el de 150 gramos, baja a $30. En las góndolas de los supermercados, el pan dulce tradicional, también es un lujo: ronda entre los $ 60 y $100, según la marca, decoración, surtido de frutas y presentación.