A poco más de una semana de la muerte del fiscal Alberto Nisman, la presidenta Cristina Fernández rompió el silencio por cadena nacional y apuntó directamente al asesor Diego Angel Lagomarsino, dueño del arma hallada junto al cuerpo del fallecido funcionario judicial.Tras asegurar que nunca habló de suicidio en la primera carta que difundió por Facebook, la mandataria reveló que el técnico en sistemas que trabajaba en la fiscalía de Nisman comenzó a tramitar su pasaporte el mismo día que se conoció la denuncia de encubrimiento en la causa AMIA. “Por obvias razones, el documento fue retenido”, remarcó.
La jefa de Estado calificó a Lagomarsino como “un feroz opositor al gobierno”. «Esta persona es, pudimos ver en su Twitter las groserías, esos insultos dirigidos a la persona de la Presidenta de la República», señaló Cristina en su mensaje.Además, en el marco de la teoría conspirativa contra su gobierno, dio a entender que el asesor pudo haber actuado contra Nisman por su relación con el Grupo Clarín. «Esta persona, el señor Diego Angel Lagomarsino, no sólo es un feroz opositor sino el hermano de un integrante del Estudio Sáenz Valiente, socio del Grupo Clarín», precisó.
Por último, lanzó un mensaje desafiante al señalar que «a mí no me van a extorsionar, a mí no me van a intimidar, no les tengo miedo» y se mostró dispuesta a que «los jueces me citen» para brindar las explicaciones que sean necesarias. «A mí no me van a extorsionar, no me van intimidar, no les tengo miedo, que digan lo que quieran, que los jueces me citen, no me van a hacer mover un centímetro de lo que siempre he pensado», concluyó.