Necesitaba mucho más que una lavada de cara. El Casco Histórico necesitaba recuperar esa mística que lo llevó a ser un punto de referencia tanto para turistas como para porteños. Tras años de abandono, el Gobierno de la Ciudad estrenará en marzo un plan de obras integral en el perímetro comprendido entre la Avenida de Mayo, Brasil, Bolívar y Paseo Colón, incluyendo el Parque Lezama.
Con un presupuesto de 60 millones de pesos, el proyecto abarca la puesta en valor de la Plaza Dorrego, el recambio de luminarias por tecnología LED manteniendo las históricas farolas y el arreglo de todas las veredas con la colocación de una misma baldosa. A su vez, se están realizando ampliaciones en veredas para contar con más espacios de esparcimiento, se mejorarán las rampas de accesibilidad y se iluminarán 36 fachadas de edificios históricos.
También intervendrán en las calles donde los adoquines estén en mal estado. Uno de los objetivos ya se cumplió: hace un mes habilitaron la cuadra de Balcarce -entre Pasaje Giuffra y Carlos Calvo- y la de Carlos Calvo -entre Paseo Colón y Balcarce-, que estuvieron intransitables durante dos años por un amparo judicial.
Otro punto importante será la colocación de contenedores. En abril del año pasado pusieron 198 recipientes metálicos de 3.200 litros, que reemplazaron a los contenedores de plástico de 1.100 litros, que fueron todos robados o vandalizados. En los próximos meses terminarán de cubrir el 100% de San Telmo y luego pondrán las campanas verdes para residuos reciclables.