Entre los festejos y las quejas por los ruidos, se pasó otro sábado y domingo de festejos del Carnaval, que arrancaron el 31 de enero y terminarán el próximo sábado. Desde la Ciudad estimaron en 800 mil personas las que se acercaron a ver las murgas y los shows de artistas populares en los últimos fines de semana.
Se prevé que la cifra ascenderá a un millón. Pero para los vecinos no todo es baile, color y espuma. Muchos se quejaron por los ruidos, los destrozos, las pintadas y la basura que dejan los corsos tras su paso. A estos reclamos que son reiterados semana a semana por vecinos de Villa Crespo, entre otros- se suman los de los conductores: los cortes de calles en numerosos puntos de la Ciudad trastornan el tránsito en un día con muchos desvíos y pocos caminos alternativos.Vecinos porteños presentaron denuncias a la Fiscalía de la Ciudad por ruidos molestos, suciedad, micros mal estacionados y estructuras tubulares que bloquean el ingreso a edificios o comercios. La mayor cantidad de quejas vino del corso de Villa Crespo, ubicado en el cruce de las avenidas Scalabrini Ortiz y Corrientes.
A poco de terminar el mes del Carnaval, la Fiscalía porteña recibió “denuncias por el ruido de las murgas a altas horas de la noche, por el estacionamiento indebido de los micros que trasladan a las comparsas y por la basura acumulada en las calles”. También se registraron reclamos por “el levantamiento del escenario frente viviendas o comercios y actos de vandalismo durante los festejos”.Además de provenir de Villa Crespo, los llamados son en su mayoría de Villa Lugano, Balvanera, Caballito, Palermo, Parque Chacabuco y Mataderos.