En algunos casos se trata de una simple restauración. En otros, las tareas implican la reconstrucción total. El Gobierno porteño avanza con la puesta en valor de los monumentos y fuentes que fueron vandalizados, justo cuando se debate en los escritorios el polémico enrejado del Parque Lezama.
En el último mes, las obras incluyeron el monumento a Martín Miguel de Güemes, ubicado en el parque San Benito; el busto de Manuel Belgrano en Barrancas y el monumento a Urquiza, en Figueroa Alcorta y Sarmiento.La escultura de Güemes, en Palermo, recuperó las piezas que habían sido robadas en 2012. Se trata de una de las riendas, un estribo, las espuelas y el sable que formaban parte del monumento al prócer montado a caballo. La obra está hecha en bronce y ubicada sobre una elevada base piramidal de piedra.
La escultura de Belgrano, en tanto, volvió a su sitio original, después de que el personal de Monumentos y Obras de Arte (MOA) concluyera los trabajos de reparación. Además, se colocaron nuevas rejas de casi medio metro alrededor de la plazoleta.Por último, el MOA terminó los trabajos en el monumento a Urquiza. Para la limpieza de la escultura se utilizó una hidrolavadora y una grúa. Luego, se le aplicó una capa de cera microcristalina con grafito para proteger al bronce.
Según cifras oficiales, la Ciudad gasta hasta 7 millones de pesos por mes -casi 84 millones de pesos al año- para reparar daños por el vandalismo en monumentos, frentes de edificios, cartelería urbana y juegos de plazas, entre otros. La cifra incluye también los gastos que ocasiona la reposición de cestos de basura y la quita de afiches y pegatinas.En este contexto, la Ciudad volvió a reunirse con los vecinos de San Telmo para enrejar el Parque Lezama. También intervino la Comisión de Monumentos, Lugares y Bienes Históricos, que debe dar el visto bueno a las obras. Por ahora, están paralizadas.