Escribir una carta, pegar la estampilla, introducirla en el buzón. Hasta hace unos años, era una práctica habitual. Hoy, con el correo electrónico y las diferentes plataformas de mensajería, los buzones empezaron a desaparecer, o bien a parecer una rareza de museo.Sin embargo, todavía se siguen usando. Y un grupo de integrantes del Observatorio de Patrimonio y Políticas Urbanas junto a vecinos de distintos barrios se dieron a la tarea de localizarlos, repintarlos de su rojo original y presentar en la Legislatura un proyecto para declararlos Patrimonio Cultural de la Ciudad en base a la Ley 1227, que protege todo aquello que defina la identidad porteña.
Entre las décadas del veinte y cuarenta, había más de 3.000 buzones en la Ciudad. Hoy, suman apenas 122, según el conteo hecho por el Observatorio con la colaboración de los vecinos, que mandan sus fotos con los buzones a la cuenta de Facebook de esta ONG coordinada por la vocal de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Bienes Históricos, Mónica Capano.Matías Profeta, impulsor de la propuesta, cuenta que, “casi por casualidad, alguien se acercó con unas fotos de buzones para decirnos que eran elementos que definían la identidad de Buenos Aires y que se estaban perdiendo”. Por eso, desde el Observatorio se contactaron con Correo Argentino, el cual les facilitó una lista de buzones de 2012, muchos de los cuales ya no están.
El temor a que los buzones sigan desapareciendo tiene entonces razón de ser: “Muchas de las veces que han querido retirarlos, fueron los mismos vecinos quienes salieron a protegerlos, otros los limpian casi a diario e incluso pintan”, cuenta Profeta. De ahí la urgencia de que sean declarados Patrimonio Cultural.La intención no es puramente museística sino “que la mayoría de ellos además sigan funcionando y que se les dé el mantenimiento necesario, para que muchos de los buzones retirados y arrumbados en distintos depósitos de la Ciudad vuelvan a colocarse en aquellos barrios donde casi no quedan. Porque lo que no se usa cae en el olvido”, resalta Profeta.
Es por eso que, sumado a la búsqueda de protección legal, desde el Observatorio tienen planes de “hacer actividades con postales y estampillas para que la gente que se acerca pueda enviar o enviarse esa postal gratuitamente”, en el marco de una campaña para estimular el uso del correo postal.Además del proyecto de ley presentado, el Observatorio también elevó un pedido a la Casa Rosada para que los buzones sean declarados Monumento Histórico Nacional. También solicitó informes a la Legislatura porteña sobre el paradero de los buzones que se retiraron de la vía pública, y pidió a la citada Comisión de Museos que intervenga en lo que crea pertinente.Los más jóvenes probablemente no sepan qué son, para qué sirven ni si realmente funcionan esas cajas metálicas rojas. Pero “al menos una veintena de ellas siguen recibiendo cartas simples y postales”, apunta Profeta. Con esta nueva iniciativa, quizás haya muchas más cartas en los buzones de la Ciudad.