El mítico reloj Big Ben de Londres, uno de los iconos más reconocidos de Europa, podría quedar fuerza de servicio por tres años debido a una urgente reparación valuada en más de 50 millones de euros.Según revela el dominical británico «The Sunday Times», el mecanismo del reloj, que pesa cinco toneladas, «está por fallar y este es un problema catastrófico», por lo que es necesario empezar con la reparación lo antes posible.
Si bien no se detectaron problemas estructurales en el edificio, ubicado en el palacio de Westminster, hay fallos en las agujas del reloj y un desequilibrio en el péndulo, lo que hace cada vez más difícil que pueda dar la hora de manera exacta.El plan de restauración incluye instalar un ascensor en la torre y modernizarla para que cumpla con los requisitos de seguridad que establece la estricta Ley de Seguridad y Salud británica, que regula todos los lugares donde trabaja gente.
Los expertos aún no saben el tiempo que durará detener el reloj para hacer las reparaciones, pero se estima que puede llegar hasta tres años debido al difícil estado en que se encuentra. Esta no será la primera vez que el reloj, caracterizado por sus campanadas, quedará en silencio. También fue parado mientras se hacían labores de mantenimiento en 1934, 1956 y 1990, mientras que en 1976 no se escucharon las campanadas durante meses debido a un fallo. En 1916 las campanas del Big Ben fueron silenciadas para impedir que los dirigibles Zeppelines alemanes utilizaran el reloj como punto de referencia de navegación.