A tres meses del inicio de la demolición del deteriorado velódromo de Palermo, ya fueron retirados los restos de la última tribuna que quedaba en pie, según indicó el diario La Nación. De acuerdo a estimaciones oficiales, entre fines de este año y principios del que viene, la Ciudad tendrá un nuevo espacio verde en los terrenos que ocupaba el estadio de Palermo, que supo ser templo del ciclismo.
Del ex velódromo sólo queda ahora la pista peraltada, que se mantendrá y reparará para que los interesados puedan andar en bici. Por allí circularon estrellas del deporte de dos ruedas, como Juan Curuchet, Marcelo Alexandre y Claudio Iannone.
La carpeta principal, por su parte, se nivelará y será aprovechada para actividades recreativas como skate y patín.Una vez que se limpie el terreno, se instalará una sede provisoria de las oficinas del Comité Olímpico Argentino (COA) y otras federaciones deportivas con vistas a los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018.
El Gobierno porteño planea también colocar postas aeróbicas, una senda para corredores, estaciones saludables y baños. La obra demandará en total unos 6,5 millones de pesos.Ubicado en el Parque Tres de Febrero, en Figueroa Alcorta y Belisario Roldán, el velódromo había sido inaugurado en 1951 para los Juegos Panamericanos de ese año. Pero su vida útil no duró demasiado.
En 1991, el ex intendente Carlos Grosso lo cedió en concesión por 20 años a una empresa privada. Seis años después, el entonces jefe de Gobierno de la Ciudad Fernando de la Rúa lo recuperó para el Estado porteño, aunque nunca lo restauró. Así, el predio fue sumiéndose en el abandono, que duró más de dos décadas y lo dejó al borde del derrumbe. El último espectáculo fue en 1998 con De La Guarda.Hasta que en agosto de este año, topadoras y tractores emprendieron la demolición de las viejas estructuras para la creación de este nuevo espacio.