La victoria de Cambiemos en el balotaje obligó al peronismo a comenzar a pensar una renovación. Después de 12 años de kircherismo, son cada vez más las voces que se levantan y buscan abrir un camino por fuera del Frente para la Victoria. Y se debaten entre la oposición ultraK y la colaboración con el nuevo gobierno.
El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, uno de los más críticos de la gestión de Cristina Kirchner, reclamó ayer una interna al interior del Partido Justicialista. El jefe de la CGT oficial, Antonio Caló, se pronunció en la misma línea. El intendente de Ezeiza, Alejandro Granados, directamente se despegó de los K y el ex candidato a presidente del FPV, Daniel Scioli, ya comenzó a colaborar con Mauricio Macri, aunque sin ocultar su intención de liderar el peronismo.
Urtubey, uno de los 24 gobernadores que se reunieron con el nuevo presidente en la Quinta de Olivos, reconoció lo inédito del episodio: “Jamás había participado de una reunión así en ocho años. No puedo menos que acompañar el diálogo porque yo hice lo mismo cuando gané”. Y enseguida se refirió al rol que debería tomar el peronismo post Kirchner. “Debemos ir a una elección interna el año que viene y que la gente elija al mejor. Desde el peronismo tenemos que resolver qué queremos hacer”, afirmó. En tanto que se mostró a favor de ayudar a Macri.
“El peronismo tiene que ser inteligente y pensar para adelante. Hay que llamar a elecciones internas, que voten los afiliados y que de ahí salga la conducción”, sostuvo Caló. También apoyó la idea de “acompañar todas las cosas buenas” que haga el presidente, al aplicar el axioma peronista que reza que “el que gana gobierna y el que pierde acompaña”.
Todo parece indicar, al menos por las palabras de los propios dirigentes, que Cristina no liderará el PJ en los próximos años y que el FPV será una construcción que quedará en manos de los K puros. Y algunos ya comenzaron a abandonar ese barco. “Sepan que soy intendente del Partido Justicialista, que soy intendente peronista y que nada tengo que ver con el Frente para la Victoria”, lanzó Alejandro Granados. El intendente de Ezeiza, muy cercano a Scioli, le pasa factura al kirchnerismo ya que, aseguran en su entorno, no todos “acompañaron” en la campaña.