La Justicia finalmente decretó ayer la quiebra de la avícola Cresta Roja. La jueza Valeria Pérez Casado comunicó su decisión minutos antes de la reunión que los delegados de los operarios de la empresa mantuvieron con el ministro de Trabajo, Jorge Triaca, tras los incidentes de más temprano en la Riccheri (ver página 4).
Ya por la mañana de ayer, una alta fuente del Poder Ejecutivo, que participó de la reunión de Gabinete junto al presidente Mauricio Macri, reveló que la decisión de la jueza a cargo del concurso de acreedores de Cresta Roja era precisamente decretar la quiebra.
“El de Cresta Roja es un problema de una empresa, no de un sector productivo. Y como tal, hay mecanismos legales para resolver ese tipo de conflictos”, sostuvo la fuente, que dio por sentado que la jueza Valeria Pérez Casado dictaría la quiebra de Rasic Hermanos como al final sucedió, sin esperar el plan de funcionamiento que los dueños de la compañía, debían presentarle hoy. La magistrada había fijado el viernes un plazo de 48 horas para que lo hicieran.
La empresa ingresó en convocatoria de acreedores en julio de 2014 con un pasivo de más de 1.500 millones de pesos. Después de eso recibió una cuantiosa ayuda oficial. Sin embargo, jamás logró normalizar sus actividades.