El proyecto de extensión de la Facultad aborda la problemática del acceso y calidad del agua en especial para consumo humano en barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires. Un trabajo que se realiza de forma conjunta entre docentes y estudiantes de FAUBA. En la mayoría de los asentamientos periféricos del conurbano bonaerense las aguas subterráneas constituyen la única posibilidad para consumo humano.
Estas perforaciones suelen compartir la precariedad de las viviendas y se encuentran cercanas a los pozos ciegos (hay más de 53% de habitantes sin servicio cloacal), una gran fuente de contaminación. Así lo reveló la Dra. Martha Bargiela, directora del proyecto de extensión de la Facultad de Agronomía de la UBA que, hace más de diez años, aborda la problemática del acceso al agua potable en barrios populares del Área Metropolitana de Buenos Aires.
También- agregó Bargiela- se encuentran problemáticas asociadas al uso del agua en poblaciones que utilizan agua superficial, como en el caso de las islas del Delta donde, al no haber red de agua potable ni cloacal, se utiliza el agua de río tomada en las orillas de las islas con tratamientos precarios de variada eficiencia controlados por los pobladores. De esta manera, docentes y estudiantes de la FAUBA estudian la calidad de las aguas de los distritos bonaerenses y se enfocan principalmente a las del consumo humano. En una entrevista, la directora Martha Bargiela explicó qué resultados obtuvieron recientemente de los análisis y de qué forma contribuyeron para remediar la situación de las aguas. Además, la especialista reflexionó y alertó sobre la importancia de acceder al agua potable.