La Encuesta Permanente de Hogares (EPH) muestra que el 51,5% de los niños/as viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la canasta básica de alimentos y servicios. El porcentaje de hogares por debajo de la línea de pobreza alcanzó el 27,7%; y en ellos reside el 36,5% de las personas. El indice de ocupación y sub ocupación ronda el 13%.
Podríamos seguir brindando datos estadísticos interminables sobre la triste realidad de la Argentina. Sin embargo, la pregunta qué nos hicimos en el 2016, cuando comenzó Cultura de Trabajo, es: ¿Qué podemos hacer con esta realidad?, ¿Qué herramientas/posibilidades tenemos para generar un cambio?.

Porque las personas sin hogar no son una estadística ni parte del decorado urbano. Las personas en situación de calle son seres humanos que necesitan que les devolvamos la humanidad. Y eso es Cultura de Trabajo. Igualar oportunidades, brindando acompañamiento, ropa adecuada, una ducha caliente, dinero para la Sube, celulares, herramientas, CV adecuado, talleres de pre inserción laboral, entrevistas de trabajo y finalmente el empleo son la forma de devolverles la humanidad a esas personas que han sido olvidadas y silenciadas.

Este reconocimiento es para todas las personas que forman parte de Cultura de Trabajo, para nuestras familias que nos acompañan en este proyecto, para todos los que alguna vez eligieron ser voluntarios en la Fundación, para las personas que contratan y, también, para nuestros participantes que dan todo y más para salir adelante a través del empleo.
El trabajo es la verdadera respuesta para la salida de la pobreza.