Por iniciativa de la legisladora Natalia Fidel (VJ), se aprobó una ley que “tiene por objeto regular el uso de energía de fuentes renovables en las dependencias del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el fin de promover el aumento gradual de su uso y contribuir a la reducción de la huella de carbono y a la sostenibilidad ambiental”. La norma comprende a “cada uno de los organismos establecidos en la Ley de Ministerios vigente, y a las entidades autárquicas en el ámbito de la CABA”.

Se define como “energía de fuentes renovables” a las de orígenes no fósiles “idóneas para ser aprovechadas de forma sustentable en el corto, mediano y largo plazo: energía eólica, solar térmica, solar fotovoltaica, geotérmica, mareomotriz, undimotriz, de las corrientes marinas, hidráulica, biomasa, gases de vertedero, gases de plantas de depuración, biogás y biocombustibles”.
Se fomentará su uso en la infraestructura de “instalaciones realizadas en edificios y espacios públicos que utilicen equipos para generación de energía renovable, ya sea para el autoconsumo del edificio o espacio público, y/o la inyección de excedentes a la red eléctrica. Se determina, al respecto, un Protocolo de Adquisición e Instalación de sistemas de energías renovables y sus componentes: la secuencia de instrucciones y requerimientos a cumplimentar por toda dependencia del GCBA.